Técnica de masaje perineal

Martes, 19 Noviembre 2013 15:40

¿Te preocupa o te da miedo que te hagan una episiotomía durante tu parto? ¿Te gustaría poder hacer algo que contribuyera a evitarlo?

Si leíste nuestro artículo acerca de la episiotomía, ya sabrás que la decisión última acerca de si es necesario practicar una episiotomía o no va a depender del obstetra o matrona que te atienden y de las circunstancias particulares de tu parto. Sin embargo, ya desde el embarazo puedes dedicar unos minutos al día a favorecer la elasticidad de tu periné y disfrutar esos momentos y sensaciones sola o con tu pareja.

La técnica del masaje perineal tiene como objetivos fundamentales mejorar la elasticidad del periné y que la mujer se familiarice con esas sensaciones que aparecerán después en el parto. Es una técnica sencilla que dura aproximadamente 5-10 minutos y que se debe realizar de forma rutinaria una vez al día.

Se recomienda empezar a practicarla en las semanas previas a la fecha probable de parto, aunque hay mujeres que deciden empezar a hacerla antes. El masaje puedes realizarlo tú misma o tu pareja, haciéndolo partícipe también en la preparación al parto. Lo más importante, en cualquier caso, es que ambos os sintáis cómodos.

El masaje no requiere grandes preparativos. Basta con una adecuada higiene de manos, vaciar previamente la vejiga y adoptar la posición que te resulte más cómoda (cuclillas, semisentada, etc…). Realizar la técnica después de una ducha o baño caliente puede favorecer que la zona se encuentre más relajada aunque no resulta imprescindible. Te recomendamos que antes de iniciar la técnica, al menos al principio, dediques tiempo a conocer tu periné, su elasticidad, etc.

Si el masaje vas a realizarlo tú misma el dedo que debes utilizar es el pulgar. En el caso de que sea tu pareja los dedos serán el índice y el corazón.

Se recomienda utilizar algún aceite que ayude a lubricar la zona. Entre los más recomendables últimamente se encuentra el aceite de rosa de mosqueta, que se considera el más hidratante. Sin embargo, no te preocupes si no tienes a mano este aceite, también puedes utilizar aceite de almendra e incluso aceite de oliva.

Comienzan entonces los ejercicios. Te proponemos varios:

  • Introduce los dedos en la vagina 3-4 cm y presiona hacia abajo y hacia los lados de la vagina con un movimiento de balanceo, firme pero delicado, estirando la zona hasta que sientas una leve sensación de escozor o quemazón. Repítelo varias veces.
  • A continuación, desliza el dedo desde el fondo de la vagina hacia fuera y viceversa manteniendo una ligera presión. Repítelo varias veces.
  • Coloca los dedos en la entrada de la vagina y realiza una presión mantenida hacia abajo durante 2 min o más hasta que notes la molestia. Este ejercicio puede ayudarte a conocer la sensación que tendrás cuando la cabeza de tu bebé apoye sobre esta zona en el parto.
  • Coge esa misma zona entre el pulgar y los dedos índice y corazón a modo de pinza y realiza un movimiento de vaivén de un lado a otro para estirar el tejido de la entrada de la vagina y la piel del periné. Realiza este ejercicio 2-3 min.
  • Para terminar y relajar la zona, manteniendo los dedos en esta misma posición, realice un suave masaje del periné y realice ligeros movimientos de estiramiento desde dentro hacia afuera abarcando la zona inferior y lateral de la vagina y piel del periné.

Como ves, es una técnica fácil y que requiere de poco tiempo. Desde “Llama a la Comadrona” te animamos a que la practiques y que nos consultes cualquier duda que te pueda surgir.

matronas

Matronas especializadas en preparación al parto, atención postparto en casa, cuidados del bebé, lactancia materna y recuperación del suelo pélvico después del embarazo.

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.