Debido a la situación sanitaria, nuestro personal está desarrollando labores hospitalarias, por lo que los servicios quedan suspendidos.
Perdonen las molestias.
matronas

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Matronas especializadas en preparación al parto, atención postparto en casa, cuidados del bebé, lactancia materna y recuperación del suelo pélvico después del embarazo.

Martes, 17 Abril 2018 17:21

El rol del padre en el lactancia.

Os subimos un post que nos escribe Alicia Rodriguez, matrona que colaboró con nosotras y nos ayudó tanto. Gracias Alicia.
 
Una vez aterrizados en casa después del parto, el padre de la criatura se convierte en el principal y fundamental apoyo para la madre. Sin embargo, dado que la atención de la madre se va a centrar durante las primeras semanas en el cuidado 24 horas del bebé, es posible que florezcan en él sentimientos de desplazamiento y confusión.
 
 
Esta situación puede reconducirse si el papá comprende la naturaleza íntima y constante de la alimentación al pecho de su hijo, y dirige su actitud hacia el fomento y protección de la misma.

Al principio, en la planta de maternidad los días pueden parecer complicados; por la inexperiencia de la reciente mamá, la fatiga y otras posibles molestias tras el parto, las visitas en el hospital y la necesidad constante del bebé de mamar. Algunos padres, en un intento de ayudar a su pareja, a la que ven en los primeros días desbordada o con dudas acerca de su propia capacidad para amamantar, suelen ser los primeros en sugerir un "biberón salvador" para aliviar la presión sobre la madre. Pero es necesario que ellos también sean conocedores del funcionamiento del pecho y de los ritmos del bebé, que los primeros días estará más demandante a fin de establecer su producción a largo plazo, y también porque la leche materna se digiere rápidamente. Que entiendan que la lactancia no tiene horarios rígidos.

Su rol debería ser pues, animar a la madre para que ella confíe en su propia capacidad de amamantar, respaldar sus decisiones y evitar o protegerla de comentarios negativos en cuanto a la lactancia, tanto propios como del entorno.
En caso de dificultades, el padre puede ser el encargado de intermediar por ella para consultar a un profesional cualificado.

Una vez en casa, la función del padre es de vital importancia: teniendo atendida a la reciente mamá (ofreciendo alimentos fáciles de comer con una mano y ricos en fibra, y bebida), velando por su comodidad y procurando su descanso a lo largo del día y de la noche (podéis probar a dormir junto al bebé, con el bebé en la cama o a dormir en habitaciones separadas al principio. Lo mejor es valorar qué situación se ajusta mejor a vosotros); ocupándose de las tareas de la casa, gestionando o limitando las visitas de familiares y amigos (aunque la mamá no lo exprese, necesita descanso e intimidad, y en ese caso os tocará ser su portavoz), jugando y prestando atención a los hermanitos mayores, cuidando del bebé cuando no esté al pecho, para bañarle, cambiarle el pañal, dormirle o bien para simplemente disfrutar de su contacto mientras la mamá se dedica un tiempo a ella misma (¡o a dormir!).
 
Sabiendo que la baja paternal resulta insuficiente para muchas familias, y dependiendo de las posibilidades laborales, puede ser una opción disponer de las vacaciones para alargar la estancia en casa con la madre y el bebé, así como pedir la colaboración de abuelos y otros familiares.
El papá también puede intervenir en la extracción de la leche para su hijo, dando un masaje en la espalda a la madre para que fluya mejor, u ocupándose de conservarla y dársela al bebé en caso de ausencia de la madre.

Es necesario que los padres sean pacientes con su pareja y se muestren atentos a sus posibles necesidades de cariño, escucha y apoyo en estos momentos, pues un auténtico torbellino de emociones y pensamientos surgen en la mente de la madre que acaba de parir. Es habitual que sobre todo los primeros quince días tras el parto aparezcan en ella sentimientos de baja autoestima, de fatiga, de falta de control, de dudas sobre su capacidad de ser buena madre, de tristeza, etc. Y esto unido a las propias cargas físicas tras el parto (molestias en las mamas con la subida de la leche, dolor en la zona del periné por episiotomía o desgarros, loquios o manchado fisiológico postparto, entuertos o molestias en el útero cuando el bebé mama, posibles pérdidas de orina al principio, hinchazón por los líquidos administrados durante el parto, barriguita, etc.). Esto es lo que se conoce como "tristeza puerperal" o "maternity blues", que afortunadamente se trata de una situación pasajera.

Según avanzan los días, la mamá (y también el papá) se van adaptando a la nueva vida con el bebé, y esos pensamientos de dudas y falta de confianza en
uno/a mismo/a se van disipando poco a poco.
 
 
Photo by David Castillo Dominici. Published on 14 September 2011
Stock photo - Image ID: 10057419
 

Hace mucho que no nos vemos por aquí, pero aquí estamos. Nunca nos fuimos, sólo hemos priorizado nuestro tiempo para poder atenderos. Pero volvemos a escribir y queremos mostraros una entrevista realizada por Diariodicen, de Grupoparadigma, sobre nuestra labor. Gracias por esperarnos.

https://www.diariodicen.es/201804/surgio-una-idea-que-acabo-siendo-un-sueno-ayudar-en-el-postparto-con-nuestras-matronas/

 

Si estás esperando la llegada de tu bebé quizá ya hayas oído hablar de las numerosas ventajas que tiene para tu hijo el pinzamiento tardío del cordón umbilical. Pero si ése no es tu caso, ¡no te preocupes! Desde Llama a la Comadrona te informamos de en qué consiste y todos los beneficios que se pueden obtener del pinzamiento tardío del cordón.

Como sabes, una vez se ha producido la salida del bebé del útero materno, la persona que está atendiendo tu parto o cesárea procede al clampaje o pinzamiento del cordón umbilical para posteriormente cortarlo. Será entonces cuando ese bebé comience su vida independiente de la madre. Dicho pinzamiento puede realizarse de forma precoz (es decir, inmediatamente tras la salida del bebé) o de forma tardía (dejando que toda la sangre de la placenta y el cordón llegué a tu bebé antes de pinzar el cordón).

Hasta hace unos años, era habitual que dicho pinzamiento se hiciera inmediatamente tras la salida del bebé, es decir, de forma precoz. Sin embargo, cada vez son más los estudios realizados al respecto y las personas que demandan que se opte por un pinzamiento tardío. Y es que han sido muchos los resultados que han demostrado los beneficios que tiene para el recién nacido que se deje tiempo entre la salida del bebé y el pinzamiento del cordón.

No existe un tiempo definido de espera hasta el clampaje del cordón. Se debería esperar a que el cordón dejara de latir para pensar que ha dejado de ejercer su función que hasta entonces ha sido la de aportar oxígeno y nutrientes al bebé. El tiempo que tarda cada cordón en dejar de latir va a depender de cada caso concreto, unas veces tardará sólo unos minutos y otras veces puede tardar incluso media hora y en ambos casos sería normal. Se puede esperar incluso a que se haya producido el alumbramiento o salida de la placenta y realizar después el pinzamiento del cordón. E igualmente se puede realizar con independencia de si el parto es vaginal o cesárea.

La razón de tomarnos este tiempo hasta que el cordón deje de latir, radica en que hasta que ese momento estaremos permitiendo que la placenta continúe insuflando sangre en el cuerpo del bebé. Los beneficios que esto reporta al recién nacido son:

  • La sangre que le llega es rica en nutrientes y hierro, favoreciendo una mejor reserva de hierro y ayudando a prevenir la anemia.
  • Es un tiempo ideal para hacer piel con piel entre la madre y el niño. Ver artículo Contacto Precoz, Piel con Piel.
  • Es una forma de respetar los tiempos de tu bebé. Cada niño necesita un tiempo de adaptación a la nueva vida, así hay algunos niños que tardan en realizar su primera inspiración más que otros. El realizar el pinzamiento tardío nos aporta la seguridad de que durante ese tiempo, que puede ser totalmente fisiológico, tenemos un aporte extra de oxígeno que le llega a través de la placenta, y podemos esperar a que el niño se adapte a la vida extrauterina a su ritmo, sin prisas.

De igual forma que se han realizado estudios acerca de los beneficios del pinzamiento tardío del cordón, también se han realizado buscando posibles efectos negativos para el bebé. Sin embargo, a día de hoy los pocos que había han quedado obsoletos. No se ha relacionado directamente ningún efecto adverso con esta práctica.

“El uso apropiado de la ciencia no es conquistar la naturaleza, sino vivir en ella”. Barry Commoner.

Fotografía por Sean Dreilinger.

Jueves, 28 Enero 2016 12:43

Vacuna frente a la Tos ferina

Ante los casos de Tos ferina que se están produciendo en España, y la recomendación de vacunar a las embarazadas, hemos querido hacer un resumen de que es la tos ferina.

Es una enfermedad bacteriana altamente contagiosa que ocasiona una tos violenta e incontrolable que puede dificultar la respiración. La enfermedad se propaga fácilmente de una persona a otra a través de aire.

Los síntomas iniciales, similares a los del resfriado común. Los episodios graves de tos empiezan alrededor del 10día, esta tos puede llevar al vómito.

En los bebés, los episodios de asfixia y de pausas largas en la respiración son comunes.

 

En los niños mayores, el pronóstico generalmente es muy bueno. Los bebés tienen el mayor riesgo de muerte y requieren un control cuidadoso.

¿Cómo podemos proteger a los bebés?

Mediante la vacunación de los adultos. Al vacunar a la embarazada se protege a los recién nacidos por paso transplacentario de anticuerpos protectores y reducción del riesgo de transmisión madre-hijo

¿Por qué si te vacunas le proteges?

Con frecuencia, la tos ferina no es diagnosticada, sobre todo en los casos de la edad adulta debido a que los síntomas son más leves, o la enfermedad es asintomática.

Muchos bebés que contraen la tos ferina se contagian de sus padres, hermanos mayores u otras personas que los cuidan, quienes a veces ni siquiera saben que tienen la enfermedad.

¿Quién debe vacunarse?

Cualquier adulto en contacto con el bebé. Padres, abuelos, cuidadores….

¿Cuando vacunarse?

Al menos dos semanas antes de que nazca el bebé

¿Dónde nos vacunamos?

En el centro de salud se ha empezado a vacunar a todas las embarazadas de 36 semanas.

A partir de la semana 37 de embarazo nuestro bebé está preparado para nacer y comenzar su propia vida. Sólo nos queda esperar y estar preparados para su llegada. Llegado el momento, en el cuerpo de la madre se va a producir una oleada de hormonas que nos avisará de que el nacimiento de nuestro hijo está cerca. La oxitocina, adrenalina, endorfinas, etc se sincronizarán de una forma espontánea y perfecta para ayudar al proceso y aliarse con la mujer en esta experiencia. Todo está perfectamente coordinado y comienza entonces el trabajo de parto.

            Las contracciones poco a poco se suceden, cada vez con mayor regularidad y mayor intensidad. Nuestro cuerpo nos demanda cambiar de postura, buscar aquélla que nos ayuda a tolerar mejor el dolor y favorecer el descenso de nuestro bebé. Habrá momentos de mayor intensidad y otros en los que pensaremos que el proceso se ha ralentizado, e incluso, que se ha parado. Pero no es así, nuestro cuerpo está perfectamente diseñado para parir y lo único que hace es adaptarse a nuestros tiempos y los de nuestro bebé.

            En todos los casos, e incluso si en un momento determinado has decidido ponerte la epidural o usar algún otro método de alivio del dolor y no eres tan consciente de ello, el trabajo físico al que se somete al cuerpo durante el parto es muy intenso. Las demandas de energía para que nuestro cuerpo no desfallezca en este camino son muy grandes. La glucosa, el oxígeno, etc se convierten en nutrientes básicos para las células de nuestros músculos.

            Es por esto, que con mucha frecuencia la mujer siente la necesidad de tomar algo que alivie estas demandas y aumente su sensación de bienestar durante el tiempo que dure su parto. La necesidad de tomar agua o alguna bebida isotónica es prácticamente común en todas las mujeres. Si bien es cierto que aún en muchos de nuestros hospitales no se deja que la mujer tome líquidos ni alimentos durante el parto, los estudios realizados al respecto y el avance en técnicas de anestesia han hecho que poco a poco la tendencia sea la contraria, y ya en muchas maternidades de nuestra geografía se permite a la mujer beber durante su parto. Las razones que se alegaban al respecto de limitar la ingesta de líquidos y sólidos era el riesgo de que se produjera una aspiración de contenido gástrico (es decir, que el contenido del estómago pasara a vía respiratoria) si había que recurrir a una anestesia general ante cualquier urgencia en el parto, con las complicaciones respiratorias, infecciosas, etc que esto conllevaba. Sin embargo, como hemos dicho antes, el uso cada vez menos frecuente de anestesia general y numerosos estudios científicos avalan como buena práctica el dejar que la mujer satisfaga sus necesidades de tomar líquidos y ciertos alimentos durante el trabajo de parto.

            El aporte de líquidos (agua, bebidas isotónicas) está recomendado actualmente en la “Guía de Práctica Clínica sobre la Atención al Parto Normal” del Ministerio de Sanidad y Política Social publicada en el año 2010, sin que dicha ingesta influya sobre la evolución del parto y los resultados del recién nacido. Reconoce a su vez, que dicha ingesta de líquidos repercute en el bienestar y confort materno sin incrementar las complicaciones.

            El parto es una experiencia vital, profunda y única en la vida de una mujer y su pareja. Afrontar el proceso con naturalidad y confianza es esencial para que dicha vivencia sea inolvidable. Atender nuestra naturaleza y estar atento a las llamadas y demandas de nuestro cuerpo es básico para que el proceso siga su curso de forma normal. En este sentido, satisfacer la demanda de líquidos es básico y no conlleva riesgos asociados. Beber durante el parto es algo normal y necesario que debería ser permitido a todas aquellas mujeres que así lo demanden.

Domingo, 14 Diciembre 2014 19:15

Reflexiones sobre la lactancia materna

Por todos es sabido que la mejor manera de alimentar a un bebé desde su nacimiento es la lactancia materna. Pero, ¿sabemos por qué?, ¿estamos preparadas para superar las posibles dificultades con las que nos podemos encontrar?

Muchas de las embarazadas a las que pregunto, "¿cómo vas a alimentar a tu hijo? ", me contestan: "si puedo, pecho".

¿Por qué "si puedo"?

Yo las pregunto "¿Por qué no vas a poder?",  "no sé, lo voy a intentar" me contestan muchas. Pero ni siquiera me saben decir que dificultades creen que pueden encontrarse.Su principal miedo es no tener suficiente leche.

Pues bien, la gran mayoría de las mujeres pueden dar de lactar, "si quieren".  Si, es verdad que pueden surgir dificultades en el inicio de la misma, sobretodo si no se cuenta con experiencia o apoyo.

Para que la lactancia materna sea exitosa, en primer lugar, debes estar convencida de que eso es lo que quieres hacer, y preferiblemente lo debes decidir antes del parto.

El dar de lactar es una decisión materna, debe ser libre e informada, y no debes decidirlo porque es "lo que dicen que es mejor", o "porque todo el mundo lo intenta", o improvisar sobre la marcha.

Para que esta decisión se establezca con fundamento, debes informarte bien de por qué es mejor dar lactancia materna, tanto para la mujer, como para el bebé.

Y si una vez informada, decides no darla y optas por la lactancia artificial, tu decisión será (o debería ser) igualmente respetada.

Pero si decides dar lactancia materna, "hazlo", prepárate y busca los apoyos necesarios para que ésta se establezca de manera correcta.

El profesional que mejor puede ayudarte en esta labor, que no siempre es fácil, es la matrona.

Hoy en día, por el tipo y ritmo de vida que llevamos, sobretodo en las ciudades, no es común que estemos familiarizados, ni estemos en contacto con personas que están lactando.

En otra época, la mayoría de las mujeres, antes de tener su primer hijo, ya habían estado en contacto o habían vivido de cerca, la lactancia de otros familiares, vecinas, amigas y, de ese modo, tenían una referencia en este tema. Habían visto las dificultades que hubieran podido tener esas personas y como las habían superado.

El amamantar era un acto normal, igual que el cuidado de los bebés. Muchas niñas mayores, ayudaban en el cuidado de hermanos pequeños, primos, conocidos.

Hoy en día existen muchas embarazadas que no han visto nunca amamantar, incluso ni han cogido nunca un recién nacido. Esto hace que se sientan inseguras cuando llega el momento de cuidar de su hijo

He aquí la importancia de una buena educación maternal, e igual de importante es un buen seguimiento y apoyo después del parto, pues la teoría aprendida en las clases de educación maternal, debe reforzarse en el postparto.

Según la OMS, "la lactancia materna es un acto natural, pero al mismo tiempo es un comportamiento aprendido. Numerosas investigaciones han demostrado que las madres y otros cuidadores necesitan apoyo activo para iniciar y mantener prácticas apropiadas de lactancia materna."  http://www.who.int/nutrition/topics/exclusive_breastfeeding/es/

Ya en el hospital se recibe ese apoyo, tanto en lactancia materna como en cuidados del recién nacido.

Cuando recibes el alta es aconsejable que sigas recibiendo ayuda. Eso es lo ideal y si es en el propio domicilio mejor, pues es donde realmente encontrarás dificultades y surgirán dudas sobre si lo estás haciendo bien o no. Pero si no puedes conseguir que una matrona acuda a tu domicilio esos primeros días después del parto, acude a tu matrona de referencia, quien te dará apoyo y enseñará la técnica para conseguir un buen agarre al pecho y así evitar las, tan temidas y evitables, grietas del pezón.

Muchas veces, cuando en casa surgen dudas y dificultades y no se cuenta con un apoyo que os guíe y ayude, os podéis ver sobrepasadas por la situación y abandonar la lactancia materna. Esto provoca, en muchos casos, un sentimiento de culpa o fracaso, que unido a los cambios hormonales propios del postparto, hace que la vivencia de este periodo no sea satisfactoria.

Me da mucha pena saber de muchas mujeres que abandonan la lactancia materna por dificultades, que con ayuda de una matrona las hubieran podido superar, o lo que es peor, por problemas que no lo eran en realidad.

Como he empezado diciendo, dar lactancia materna ha de ser una decisión libre y basada en una buena información sobre los beneficios de la misma y  posibles inconvenientes.

Por ello, en próximos post, os contaremos cuales son  las ventajas de dar lactancia materna, tanto para la madre, como para el bebé, y las posibles desventajas que pudiera tener respecto a la lactancia artificial.

Las matronas de Llama a la Comadrona apoyamos a todas esas mujeres que luchan contra el cáncer de mama  y recomendamos a todas las mujeres que se realicen las revisones periódicas que corresponden. 

Martes, 01 Julio 2014 14:27

Protección solar para el bebé

Como ya hablamos en el post anterior es importante una adecuada protección solar no solo por las manchas sino por el efecto cancerígeno de los rayo UV. También es imprescindible la exposición debidamente protegidos puesto que es necesaria para la absorción de vitamina D y con ella la absorción del calcio.

Los menores de 3 años tienen un mayor riesgo, aumenta si la piel es blanca y se quema con facilidad, sin adquirir tono moreno.

Los efectos sobre la piel de la radiación son acumulativos, por ello es necesario evitarlos desde la infancia. Una exposición prolongada, provoca envejecimiento prematuro de la piel y cáncer de piel.

Para proteger la piel hay que:

-         Evitar la exposición prolongada, sobre todo, en horas centrales del día.

-         La ropa es la mejor protección, además de gorros o sombreros.

-         Utilizar factores de protección alta para los niños.

-         A los menores de 6 meses no exponerlos de forma directa al sol.

-         Las cremas protectoras deben ser administradas 30 minutos antes de la exposición y se debe renovar su aplicación cada 2-3 horas. Es recomendable que sean resistentes al agua y a la fricción.

-         Se deben usar gafas de sol que filtren las raiaciones UVA yUVB.

¡Y a disfrutar del verano!

Martes, 01 Julio 2014 14:23

Protección solar durante el embarazo

Ahora que ha llegado el verano vamos a hablar un poco de las precauciones que tenemos que tener cuando estamos embarazadas. La radiación UV es la responsable del efecto cancerígeno de la exposición al sol en la piel, junto con la exposición repetida y las quemaduras reiteradas.

Durante el embarazo se producen cambios en la pigmentación de la piel se produce un aumento de la pigmentación en ciertas zonas de la piel, debido a que los estrógenos y la progesterona estimulan la acción de los melanocitos, oscureciendo la piel de zonas como la linea alba, la cara dando lugar al cloasma, y la areola. Estos cambios se ven más pronunciados en mujeres de piel morena.

Aparece la línea alba, que es una estructura fibrosa que recorre la línea media del abdomen, teniendo en su parte media el ombligo que durante el embarazo se oscurece. No tiene importancia ya que va desapareciendo poco a poco tras el parto. Sería adecuado que durante el embarazo si vas a tomar el sol, la protegieras con crema solar de alta protección para evitar que se oscurezca más.

Cuando este aumento de pigmentación ocurre en la cara, se forman unas manchas de color café con leche en zonas del bigote, pómulos o frente.  A esta coloración se le llama cloasma gravídico conocido también como paño del embarazo. El problema de estas manchas es que pueden quedarse con nosotras tras el parto se recomienda protegerte muy bien de exposiciones al sol con una crema solar potente.

En el próximo post hablaremos de la protección del bebé.

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